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Estado del tema: Activo Total de mensajes en este tema: 3
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Colaborador0043
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ARTÍCULO DE ANÁLISIS Y OPINIÓN 4 de noviembre de 2010 Antonio Molina, Asesor del Congreso de EEUU en Biotecnología INNOVACIÓN O LA DIFERENCIA ENTRE LECHUGAS Y MICROCHIPS El autor analiza, con un enfoque distendido, la necesidad de llevar a cabo una profunda transformación en el modelo productivo español. Siete de la mañana, en la radio del coche un pequeño empresario valenciano del transporte de frutas y hortalizas se queja amargamente de la tasa o impuesto de circulación para camiones que algún gobierno centroeuropeo estudia imponer. De todo su discurso hay una frase que me llama poderosamente la atención: “la mercancía que transportamos es de muy poco valor, si nos ponen este impuesto tendremos que repercutirlo al cliente, con lo que su margen será todavía más pequeño”. Los contertulios se lanzan en sesudos análisis sobre la idiosincrasia de Renania, los costes de producir un kilo de naranjas, etc. Sorprendentemente, nadie se pregunta la razón de que en nuestros camiones viajen lechugas y no microchips, escáneres de positrones o fármacos contra el cáncer. Parado en el tráfico, al lado de un señor que mira al infinito y de otro que se rasca con parsimonia, me vienen a la memoria inmediatamente varios datos, como que en un automóvil alemán vendido en España hay entre 100 y 1.000 patentes, o que cierta empresa biotecnológica de EEUU se vendió ayer mismo por 50 millones de $ habiéndose invertido en ella 10 en 3 años. Otro semáforo, me pongo a pensar en que 1.000 patentes es una cantidad inmensa de conocimiento aplicable en muchos mercados y por ende que genera mucho beneficio. Por ejemplo, la tecnología de leds de un coche viene de la aplicación en electrónica industrial, repito: el mismo producto da enormes beneficios en mercados diversos. Supongamos que queremos exportar a Alemania mil millones de euros y que podemos hacerlo en hortalizas o en microchips. ¿Qué es mejor? Desde el punto de vista del negocio parece que la facturación es la misma: mil millones. Un cálculo muy rápido dice que para producir mil millones en lechugas me gasto unos 900 millones en materiales, subsidios, intermediarios, carburantes, transporte, etc. Los mil millones en microchips cuestan unos 300 millones, lo que parece más rentable. Demos un paso más. El microchip está protegido por patentes y por conocimiento muy técnico; la producción de lechugas está poco tecnificada, no hay patentes ni conocimiento específico. Esto quiere decir que la empresa alemana que compra las lechugas españolas muy pronto se las va a comprar a Marruecos o a Rumanía porque la mano de obra en esos países es más barata, con lo que el precio del kilo de lechuga es más bajo, y el importador alemán gana más. Así de simple, y ya lo hemos visto en el sector textil, calzado, etc. Profundicemos aún más. El automóvil de Münich, el servidor de IT de Berlín o la televisión de plasma de Bonn que usan el microchip español necesitarán repuestos, mantenimiento, versiones mejoradas de más velocidad y capacidad de procesamiento, etc. Es decir, si nuestros microchips son buenos nos van a seguir comprando productos y mantenimiento/reposición, porque van a depender de nosotros. Eso no sucede con la lechuga, que se come y punto. Además, producir un microchip en Marruecos o en Rumanía cuesta mucho más respecto al precio final que producir una lechuga, es decir, nos defendemos de la ‘deslocalización’.Y aún más, si la empresa española lo hace bien, será ella la que produzca en China un día, y venda en Barcelona, Vigo, Bonn y Adelaida, entonces sus cuentas internacionales se consolidarán anualmente y pagará impuestos en España, con los que haremos más carreteras, hospitales y universidades, que faciliten la generación de más conocimiento, más patentes y más productos y servicios de alto valor añadido. Pero OJO, que sus sedes de I+D estarán en Valencia porque es donde está su conocimiento, con lo que se sigue añadiendo valor al tejido empresarial español. Más aún, para que Marruecos produzca los mismos microchips, debe contar con buenos ingenieros, a los que o les paga ahora un buen salario que compita con el español o se vienen a la empresa de Valencia que YA los contrata… Es decir, la innovación globaliza y previene de la deslocalización. ¿Cuál es la diferencia entre una lechuga y una empresa farmacéutica de 50 millones de dólares? Simplificadamente que en la lechuga el precio es lineal, es decir, una lechuga vale X, 2 valen el doble, tres el triple, etc. La empresa farmacéutica da un salto cualitativo en su valor (o precio que paga quien la compra) porque nace de valer muy poco, de coger varias ideas y patentes concretas y combinarlas de una forma novedosa, creando algo que no existía antes, algo totalmente nuevo, muy útil y por tanto con gran valor, a diferencia de cultivar lechugas (las de hoy son iguales que las que comía mi abuelo, no se añade valor al producto). Esto hace que en tres años, en el ejemplo que mencioné antes, se cree un valor de 50 millones de $ para esta empresa. Hay muchos ejemplos fantásticos de esto, como la multinacional farmacéutica Genentech, de EEUU, que se creó a mediados de los 70 y en 2008 fue adquirida por unos 85.000 millones de $. Este es un hermoso ejemplo de creación de valor’. ¿No se creó valor con la reciente burbuja inmobiliaria española? No, en absoluto, se creó especulación sobre una sobrecapacidad de endeudarse de las familias y empresas, créditos baratos, etc. Crear valor significa crear algo nuevo, que valga más que sus componentes, por ejemplo un transbordador espacial de 500 toneladas tiene más valor que 500 toneladas de piezas, ruedas, cables, motores, etc., porque es algo nuevo, con una nueva utilidad, con un nuevo mercado, etc. Que una casa o un Van Gogh pasen de valer 200.000 euros a 200 millones no es crear valor, es crear una burbuja de beneficio a corto plazo sobre especulación, es decir, el cuadro es hoy deseado por más gente que ayer, pero es el mismo cuadro (o casa), sin nada nuevo, sin innovación. No digo que esto sea malo, en absoluto. Pero ningún país basa su economía en las cotizaciones de un Rembrandt o un Picasso, y España basó buena parte de su crecimiento en las cotizaciones del ladrillo hasta hace un par de años. Esto es un error porque los países que basaron su crecimiento en innovar (Alemania, Finlandia, Japón, EEUU, etc.) han sufrido menos en la crisis. Y es un tremendo error cuyas consecuencias pagaremos durante varios años porque esos países de nuestro entorno, con sus problemas particulares, como sí que crean valor, ya avanzan mucho más rápido que nosotros (en PIB, competitividad, balanza de pagos, etc.) aumentando más aún la brecha. Hora del almuerzo, en la cafetería espero la pitanza. Reviso el email en mi móvil norteamericano, miro la hora en un reloj japonés, mi automóvil británico sigue mal aparcado en la puerta, la máquina alemana de café emite aromas intensos y en la radio suena una banda anglosajona. Pero no me altero, como me dedico a la biomedicina en España tengo sobre la mesa varios artículos y patentes de grupos de Madrid y Sevilla, con los que se puede crear una nueva molécula con enorme potencial en cáncer. A mi empresa, española, le vendría muy bien y yo sé cómo combinar estas piezas porque lo he aprendido en Nueva York, Boston, Paris y Madrid durante quince años de mi vida. Tengo la reunión con los científicos en veinte minutos, con prisa y una sonrisa cargo contra la ensalada de lechuga que el camarero acaba de dejar ante mí. Fundación Ideas para el progreso: http://www.fundacionideas.es |
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Colaborador0005
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Buenas, ya hace que debía de haber contestado a alguna de tus participaciones, pero resultas altamente prolífico y me cuesta seguirte sumando a eso el poco tiempo que tengo. Enhorabuena por el texto que, aunque a lo mejor lo normal es que se me hubiese caído el alma al suelo, me ha animado leerlo porque eleva esa merecida idea de que en Jaén somos de lo más "que me las dén todas" a un ámbito nacional, es decir, mal de muchos... epidemia. De hecho, ese artículo debería funcionar como revulsivo para escapar de esa pasividad que nos caracteriza. Generalmente, quien se ha embarcado ha tenido éxito. Ayer mismo leí algo en el periódico acerca de que un jiennense era el responsable de cerca del 50% de los "e-books" (perdón por el anglicismo) vendidos en España. Eso es un ejemplo de que si superamos los complejos tendremos un futuro. Yo por mi parte, como ves, no aporto nada nuevo. Gracias. |
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Colaborador0043
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En primer lugar, quiero darte las gracias por tu comentario sobre el artículo de la Fundación Ideas. En cuanto a lo de que no aportas nada, decirte que no es verdad pues, al menos y no es poco, demuestras interés por una situación que no es ajena a nadie, incluyendo a quienes, hasta ahora y sólo en el aspecto económico, no han sido perjudicados por ella. Sin ir más lejos, hace unos días leí una noticia sobre el mapa de la inseguridad de Jaén y el cómo se había extendido a zonas hasta ahora impensables y, por lo tanto, no incluidas anteriormente en el mismo. Esto nos afecta a TODOS y, sin duda alguna, mucho tiene que ver el difícil momento por el que atravesamos. También leí otro artículo que, entre otras cosas, decía: “SE HA DICHO en repetidas ocasiones, y con razón, que la mejor política social es la creación de empleo. Una persona que cuenta con la posibilidad de obtener sus recursos a través de su propio trabajo es alguien que dispone de libertad de acción para tomar aquellas decisiones que estime oportunas. Eso conlleva la capacidad de planificar un futuro y de proporcionar a los suyos los medios necesarios para prosperar. Por el contrario, quien carece de ocupación remunerada se ve obligado a limitar sus aspiraciones y, en muchas ocasiones, a la frustración”. Poco puedo añadir, salvo que la falta de ocupación remunerada, además de la consecuencia señalada, también puede provocar otras aún peores, tanto para esa persona como para las demás. Como comparto plenamente lo que en él se dice y además conozco varios casos cercanos, decidí hacer lo que pudiera y estuviera en mis manos y aunque quizá no sea mucho y seguramente no sirva para nada, al menos me queda la satisfacción de haberlo intentado y, sobre todo, de haceros reflexionar a los que a través de este foro estáis conociendo algunos de mis pensamientos y propuestas. Y aún insisto en ello, una veces con más ánimo y otras con menos, pues desgraciadamente, a lo largo de este tiempo, he podido comprobar que hay quién no cree en nada o casi nada de esto. Pero sigo pensando que es un momento ideal y una gran oportunidad para estimular nuestra capacidad de reacción ante determinadas adversidades que, de algún modo y preferiblemente por nosotros mismos, hemos de superar. También quiero decirte que además de tu interés, estoy seguro de que tienes mucho más que aportar. Tal vez lo que te falte sea encontrar algún aliciente que te motive, como, por ejemplo, un simple agradecimiento a tu esfuerzo. Si además consigues que alguna de tus ideas se haga realidad y ayudas de esta manera a mejorar algún aspecto de nuestra provincia, imagínate lo que puede significar tanto para tí como para quienes de ella se puedan beneficiar. A propósito, más de una vez he comentado que un Vivero de Ideas abierto a TODOS sorprendería a muchos y, lo que es más importante, tendría una repercusión más que positiva para TODOS. Motivar a la ciudadanía sería un gran acierto, pues uno de los principales valores que tiene la sociedad es su potencial humano y, según mi opinión, creo que está bastante desaprovechado. Jaén necesita poner en marcha una dinámica creativa propia, en la que todos podamos participar, sin discriminación alguna, pues en un momento como éste es fundamental el escuchar a cualquiera que quiera y tenga algo que decir. Sin más por el momento y esperando tus próximas aportaciones, recibe un cordial saludo. |
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